Mi nariz atascada (vaya semanita llevo), mi garganta sequísima y un malestar en todo el cuerpo de aupa. No sé muy bien que hacer, si volver a la cama o decidirme a machacarme todavía más.
No me lo pienso más y me voy en busca de Bruno. Llego a Pallejà, donde he quedado con él, cargamos su bici en mí coche y nos vamos a Sallent, donde nos espera el 1er Desafio La Diferent Xtrem.

Llamo a Ramón (compañero de trabajo) habíamos quedado con él donde los dorsales pero no me coge el teléfono. Al momento aparece por allí. A mí, me entra un apretón que no puedo aguantar más, Ramón me acompaña a un bar, entro al WC y me tomo un café (por cumplir más que nada). Llegamos al coche de nuevo donde se había quedado Bruno y ahora le toca su turno, ¡¡¡pero si son las 8'20 y en 10 minutos dan la salida!!!, esperamos 5 minutos pero nos mandan a la salida. Son las 8'30 y llega Bruno, justo a tiempo, pensaba que no llegaría. Total eramos cuatro gatos, esperando para empezar. Según la organización 121 participantes, pero parecía que fuéramos 50 jeje...


Nos metemos por el pueblo, pero solo son dos calles y ya empezamos a subir un repecho bastante larguito, el pequeño pelotón se estira y ya no se ve la cabeza. Miro atrás, no veo a Bruno y Ramón, bueno ya me pillaran pienso. Enlazamos con una bajada y al momento comienzan los senderos.
Uno tras otro, bastante divertidos y técnicos. El barro, las raíces, las piedras húmedas y mi manillar extralargo, hacen que pongas los cinco sentidos en todo momento; mientras, mi respiración es agitada, las pulsaciones altas (pero sin pasar de 180, pero porque yo no las dejo) y mis piernas todavía frías. La niebla, hace que el paisaje sea bastante especial, pero se acaba la diversión.
Toca "patear" para subir unos repechos NO CICLABLES, por lo menos para la gran mayoría. Por mi parte, con los zapatos rígidos, era casi imposible mantener el equilibrio y poder caminar, ya que resbalaba y me costaba mogollón dar un simple paso, pero es lo que tiene ir con estos zapatitos. A parte de estos repechos, algún que otro taponcillo en alguna bajada tocaba poner pie a tierra, ya que por delante la gente iba caminando y, o te quedabas el último para hacerla montado o siempre se te metía gente que no tiene paciencia, que le vamos a hacer.
Caminando uno de estos repechos, levanto la cabeza y veo a Noe arriba haciendo fotos a diestro y siniestro a todo aquel que pasaba por su lado. Me hace un par de ellas y me pregunta si Bruno viene por detrás, le digo que sí, pero no se realmente a cuanta distancia. Le hago una foto yo a ella (por lo menos que salga en alguna) y continuamos la marcha. Por cierto Noe, gracias por las fotos.



Fuimos un buen rato juntos, en los senderos y cuando tocaba caminar él se alejaba un poco y cuando pillábamos algo de pista era yo el que me alejaba. Comienza una pequeña trialera de bajada y no queda más remedio que bajarse de la bici, parecía la cola del INEM. Nada más empezar a bajar, me resbalo y me doy un golpe con el pedal en el muslo, "mecagüen....", lo que faltaba, menudo dolor. No había herida, solo fue el golpe. Pero esto y el resfriado, me lastraría ya para toda la marcha.
Ramón, que me cogería momentos después de la caída, seguimos otros cuantos kilómetros más juntos, hasta llegar a una subida bastante dura y de un buen porcentaje. A partir de aquí, todas las subidas tendría que hacerlas con todo el desarrollo puesto (plato pequeño y piñón último o penúltimo), a consecuencia del golpe, que no me dejaba apretar para nada.
Llego al primer avituallamiento km 23, espero unos 10 minutos aproximadamente a Ramón por si aparece, pero decido continuar, pues me estaba quedando y pasando frío, de todas maneras él había decidido hacer el recorrido corto. Más senderos y alguna que otra pista dura de subida nos esperaba. Al coger un sendero a la izquierda, en una curva, nos avisa un cartel que a 500 m. nos espera un fotógrafo para inmortalizar nuestro sufrimiento y vaya si lo hizo, y muy bien por cierto.

Eh aquí mi indecisión!!!, siempre tuve en mi cabeza hacer la larga, pero el resfriado (me costaba respirar) y el golpe en el muslo (que no me dejaba hacer fuerza pedaleando), estuve pensando en hacer la corta. Me pare un momento y me decidí por la larga, ya que siempre fue mi primera y única opción (los tiempos me daban igual), y que también había quedado con un compañero (Carlos Prieto) en que le pasaría el track de la marcha y no me iba a volver atrás ahora, por muy mal que estuviera (yo soy así, que le voy a hacer, no tengo remedio, jeje...).
Estaba en el kilómetro 30 y ya llevaba cerca de 1.300 metros de desnivel + acumulado (según la organización, lo duro ya estaba echo). Mi rodar, la verdad es que no era muy alegre, me costaba muchisimo avanzar pero no tenía prisa. Venía de una pista y empecé a subir por un sendero que parecía una calzada romana bastante técnica en algunos tramos y de repente me suena el móvil.
Era Bruno que estaba en el desvío de la larga y no sabía que hacer, le dije que él mismo, que yo no iba muy fino y que había besado el suelo con un buen golpe en la pierna y chino-chano continuaría hasta acabarla. Creo que eso fue lo que le hizo decidirse a aventurarse por la larga y que solo iba 4 km por detrás de mí, pues adelante con un par de ........
Aprovecho que estoy parado para hacer un par de fotos y reflejar el careto de sufrimiento que llevaba, vaya tela.


Llegamos al 2º avituallamiento en el km 43, nos hacen unas fotos y nos dicen que han pasado unos 50 bikers más o menos. Continuamos nuestro camino, uno de ellos se va a su ritmo y me quedo con el que no podía más. Sendero y más sendero, cual de ellos el mejor. Sale el sol por momentos y nos deleita con las vistas impresionantes que allí había. Bajamos por una pista y ¡¡sorpresa!! 3er avituallamiento km 55, este ya fue más rápido, vasito de coca-cola y continuo si no, no llego nunca.
Quedaba la subida a las antenas, menudo regalito para acabar, subidas del 24% ¡¡Uff!! lo que me faltaba. Pues nada a seguir con mi ritmo chino-chano, todo el desarrollo puesto y p'arriba. A partir de aquí, algún senderito más y todo bajada hasta la meta.
Llego a meta y no hay ni dios, ya se había ido todo el mundo, menos mal que quedan los de la butifarra, jeje... que sensación más extraña nunca me había pasado. Nos abrazamos y nos damos la enhorabuena el otro biker (que era de Esparraguera) y yo. Me dan los obsequios, la foto y me voy al coche a cambiarme, que no quiero coger "frío" jeje...(con lo que hemos pasado). Vuelvo con la bici cargada en el coche y me como la butifarra, que buena y que bien sienta, y ahora a esperar al último, al señor Bruno. Bueno yo fui el penúltimo, aunque la sensación era la misma que llegar el último, jeje...
Ramón que hizo la corta, en cuanto llego se fue a casa, no vaya a ser que....... hay lo dejo, jeje... A los 45 minutos, aparece sonriente y contento, eso es buena señal, no ha tenido ningún percance que es lo principal. Bruno y yo nos damos la ENHORABUENA y después de estar un rato más
por allí charlando con la organización, volvemos a casa. Menudo CRACK esta echo este Bruno, con los tendones tocados y sin entrenar apenas, se casca esta marcha tan....... ¿Xtrema?
por allí charlando con la organización, volvemos a casa. Menudo CRACK esta echo este Bruno, con los tendones tocados y sin entrenar apenas, se casca esta marcha tan....... ¿Xtrema?
Dar un 10 a la organización por todo en general, pero mucho más, por hacernos disfrutar de esta ruta tan intensa, dura y divertida en todos los sentidos. Ahora a descansar hasta el año que viene, que el cuerpo nos lo pide, o eso intentaremos.